
sábado, 15 de marzo de 2008
HOY VA DE ÁRBOLES

HOY VA DE ÁRBOLES


ÁRBOL ALAMO ( La Incertidumbre) : Es una persona con alto sentido de la estética. no muy segura de si misma, valiente sólo si es necesario, necesita rodearse de un ambiente agradable, es muy selectiva, a veces solitaria, muy entusiasta, de naturaleza artistica, buena organizadora, intenta aprender a través de la filosofía, confiable en cualquier situación, asume las relaciones muy seriamente.
ÁRBOL ABEDUL ( La Inspiración) : Una persona vivaz, atractiva, elegante, amistosa, no pretenciosa, modesta, no le gustan los excesos, aborrece lo vulgar, ama la vida en la naturaleza y la calma, no muy apasionada, llena de imaginación, un poco ambiciosa, crea una atmósfera de calma y satisfacción.
ÁRBOL ABETO ( El Misterio) : Es una persona de extraodinario buen gusto, dignidad, sofisticada, ama la belleza, temperamental, testaruda, tiende al egoismo pero se preocupa por quienes están cerca, más bien modesta, muy ambiciosa, de muchos talentos, amante insatisfecha, de muchos amigos y enemigos, muy confiable
ÁBOL ARCE ( La Mente Abierta) : Una persona fuera de lo común, llena de imaginación y originalidad, timida y reservada, ambiciosa, orgullosa, segura de si misma, con sed de nuevas experiencias, algunas veces nerviosa, tiene muchas complejidades, buena memoria, aprende rapidamente, con una vida amorosa complicada, le gusta impresionar, debes buscar tener una relación seria que llene tu vida, eso te hará feliz.
ÁRBOL AVELLANAS (Lo Extraordinario) : Es un persona encantadora, no pide nada muy comprensiva, sabe como impresionar a la gente, segura, mente abierta, positivista, activa en la lucha de las causas sociales, popular, temperamental y amante caprichoso, sensual y excisivamente apasionado, bello , sensible , honesto y compañero tolerante, con un sentido de la justicia muy preciso.
viernes, 14 de marzo de 2008
NO POR MÁS GASTAR ZAPATO..........

jueves, 13 de marzo de 2008
FELICIDADES ANA
LAS PALABRAS NO PUEDEN SUSTITUIR UN GRAN ABRAZO........PERO SIRVEN PARA HACERTE LLEGAR MIS MEJORES DESEOS DE FELICIDAD.ERES GENIAL NIÑA
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miércoles, 12 de marzo de 2008
LA TRISTEZA DE SIEMPRE

La tristeza se anuda a nuestra garganta, pero la atraviesa con la naturalidad de un sorbo de agua fresca. Y sin embargo, arde como un licor exigente. Discurre entre las arterias y las venas de nuestro alma y late al ritmo de la propia respiración. Somos seres que conviven con ella, y no por un declinar cotidiano. Es un frio indescriptible. No por su magnitud, sino porque nos toma y nos tiene sin dejarse decir por palabra alguna, aunque las impregna y habita. Va poblándolo todo como una niebla que desciende por las laderas de un cuerpo. Lo razonable seria llorarla, o exponerla en el silencio de unos ojos elocuentes. Su humedad, apenas perceptible, está compuesta de múltiples pérdidas que anuncian la posibilidad suprema de alguna fatalidad poco espectacular. Es una premonición, una anticipación, la de una despedida definitiva. Nos vamos. Nos iremos. Como la bruma.. Algo tiene de belleza, de melancólica distancia. Se desliza al ritmo de las gotas por el cristal y llueve como palabras tiernas que no acaban de cuajar y que sólo se vislumbran por la ventana de todo viaje. Llevamos toda una vida tristes. Y no es una situación, ni siquiera solo un temperamento o un caracter. Ni un comportamiento, no es un fruto , es tierra nutrida. Un estado de tristeza asienta el suelo de nuestro diario discurrir. Aprender a habilitarla, a abrazarla, no es fácil. Ella ama a los crepúsculos. Se enreda en las penumbras, como si hubiera de acompañar los albores o el nacimiento de la labor del dia o irse cada noche para siempre, el siempre de cada día, lo que en él ya no volverá jamás.Se nos va la vida, y no es cosa de la edad, más bien es la edad la que es cosa suya, tristes asistimos a nuestra esfumación. El afecto se empaña con esa herida que no sangre y que nos impide el gozo y la dicha permanentes. No sabemos qué hacer. Ni quizá quienes ser. Es un no saber que resulta más conocido que toda la información. Saboreamos la tristeza y su amargor es con frecuencia dulce, como el somnoliento preludio de un final. No cabe, sin embargo, ni instalarse ni residir en ella, ni dejar que tome posesión de nuestro despertar, ni que se acueste entre las sabanas del atardecer. Tomarla amigablemente y compartir su suerte es la clave de toda alegría. Aprender a vivir con ese penar sin objeto asienta el horizonte por el que quizá amanezca. Pero tarda en llegar, estamos tristes, pero somos alegres. Y no es un disimulo, ni un fingimiento, en una convicción, una posición, una decisión. Tristes, no siempre con razón, aprendemos y cultivamos la razonable alegría.

